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Calcificación Mórbida y Osteoporosis

Calcificación Mórbida y Osteoporosis

¿Cómo se Produce la Calcificación Mórbida?
Nuestros tejidos están expuestos a un excesivo nivel de acidez, como consecuencia de una desmedida ingesta de alimentos acidificantes, entre ellos la carne y grasa animal, el azúcar y los lácteos. El consumo de estos alimentos hace que nuestro PH de la sangre des­cienda. Cuando ocurre esta situación, el cuerpo extrae sus reservas de calcio de los huesos, porque, debido a su alta alcalinidad, el calcio es el principal agente usado en el mecanismo de controlar la acidez. En resumen, podemos decir que el peligro de la acidosis del cuerpo es la resultante calcificación del tejido blando, que provoca que nuestros órganos internos habiten en un medio de ácidos tóxicos y luego pasen a operar con el freno de una urdimbre de fibrosis calcáreas en sus tejidos.

El 99% del calcio está almacenado en nuestro huesos y dientes, mientras que el resto está en la sangre, músculos y demás tejidos. El problema actual es de qué fuentes puedo obtenerlo, cómo sé si lo asimilaré y cuánto necesito consumir. Por años se pensaba que los lácteos eran la única fuente, pero hoy sabemos gracias a diversos estudios que lo avalan, que el consumo excesivo de calcio animal favorece a la osteoporosis, provocando la conocida “Calcificación Mórbida” dando como resultado piedras en los riñones y vesícula, calcificación de las mamas, quistes al hígado, aneurismas cerebrales, hipoparatiroidismo y hasta cáncer.

¿Cuáles son las Causas de la Calcificación Mórbida?
– Acidificación del tejido intercelular.
– Fosfato de calcio.
– Relación de Fósforo y Calcio en la leche.
– Nanobacterias.
– Fósforo
– Deficiencia de Magnesio.
– Deficiencia de Vitamina K.

Debido a su alto contenido de fósforo, la leche de vaca no sólo no es fuente primaria de calcio, sino que además promociona la acumulación de mórbidos depósitos de calcio, lejos de los huesos. Este resultado es consistente con todos los estudios epidemiológicos realizados, según los cuales los países de mayor consumo de lácteos tienen la mayor incidencia de osteoporosis y acentuada acumulación de depósitos de calcio en el tejido blando. Además hoy en día el consumo de fósforo es excesivo, debido a que lo encontramos en las carnes, gaseosas y como aditivo en productos industrializados. Todo ello acidifica el “espacio intersticial de los tejidos”, provocando que el cuerpo extraiga sus reservas de calcio de los huesos, debido a su alta alcalinidad para controlar la acidez. Sin embargo nos deja peligrosos depósitos (arenilla) que se van acumulando en nuestros tejidos. A esto se le llama “Calcificación Mórbida”. Y de esa forma nuestros huesos van rumbo a una futura Osteoporosis.

Razones por las Cuales el Consumo de Leche de Vaca no es Aconsejable:
1. Intolerancia a la lactosa.
2. Pasteurización y Ultrapasteurización, muchas de las vitaminas, proteínas, enzimas, lecitina de la leche son destruidas al ser sometidas a altas temperaturas durante estos procesos. El poder bactericida de la leche se pierde.
3. Relación Calcio-Fósforo. Esto ocurre porque el calcio animal viene con gran cantidad de fósforo y éste disminuye su absorción.
4. Presencia de grasas saturadas y nula presencia de A.G.E. (Ácidos grasos esenciales)
5. Presencia de hormonas Bovinas (naturales y transgénicas).
6. Homogenización.
7. Relación entre consumo de lácteos y diabetes Juvenil.
8. Relación entre leche y Cáncer Hormonal (ovario, mama y próstata)
9. Caseína. Es una proteína de la leche, que generalmente no causa problemas en su consumo, salvo en personas que no pueden digerirla correctamente. También se utiliza incluso industrialmente en la fabricación de pegamentos de madera.
10. Carácter antigénico. Los lácteos tienen un alto contenido en antígenos que “agotan” el sistema inmunitario, haciéndolo más vulnerable a las infecciones y a enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico.
11. Presencia de antibióticos residuales.
12. Perjudicial al medio ambiente.
13. Carácter Mucogénico

Entonces, si aún consumimos lácteos, lo mejor es consumirlos fermentados con bacterias como el kéfir, de paso vamos repoblando la flora bacterial perdida. La leche de kéfir además de fermentar menos en el organismo, no tiene lactosa ni la terrible caseína. Lo que hizo fue ”pre-digerir” la leche por nosotros, quitando todo aquello que nos daña. También es mejor consumir leches vegetales (soya, almendras, coco, ajonjolí, etc.) en caso de no disponer de kéfir.

Algunas fuentes de donde también podemos obtener calcio son: El amaranto o kiwicha, coco, hojas verdes oscuro como perejil, espinaca, brócoli, berros, coles rizadas, algas y frutos secos: almendras, avellanas, semillas de sésamo, semillas de lino, semillas de girasol, pescado, frejol, entre otros.

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